
Es normal que durante el embarazo te inunden miles de emociones y dudas nuevas. Igualmente, puede ser que sientas que durante este periodo no eres capaz de hacer las mismas cosas que hacías antes, ya sea porque te estorba tu vientre abultado o porque temes lastimar a tu bebé. Visita nuestro artículo: Miedos de las mamás primerizas.
Es cierto que algunas de nuestras acciones pueden causarle daño a nuestro bebé en crecimiento, ¡pero te sorprenderá saber la cantidad de cosas que puedes seguir haciendo sin temor a lastimarlo! Por ejemplo, puedes hacer ejercicio y puedes comer casi todo lo que se te antoje, claro que con moderación. E incluso, puedes seguir teniendo relaciones sexuales con tu pareja, tan seguido como quieras.
Es posible que te sientas incómoda, o que te sientas culpable de tener sexo en el embarazo, pero debes saber que esto no debería afectar tu vida íntima. Si tu pareja quiere seguir teniendo relaciones sexuales y tú no lo deseas, te recomendamos que conversen sobre lo que cada uno quiere y traten de encontrar un término medio.
Te aconsejamos que busques la razón por la que no quieres tener sexo en el embarazo y encuentres la manera de sobreponerte a esa limitante. Platícalo con alguien de confianza para que te aconseje.
Recuerda que la intimidad se puede disfrutar en cualquier etapa de la vida, solo es cuestión de echarle ganas y buscar cómo hacerle.
En todo caso, piensa que si tu pareja desea seguir teniendo relaciones deberías sentirte muy bien ¡Qué delicia que te desee siempre!