
Cuando eres mamá, probablemente existen muchas cosas que pueden llegar a preocuparte respecto al cuidado de un bebé. Esto, aunado a las recomendaciones, opiniones, consejos y observaciones de todas las personas que te rodean acerca de lo que hace o no hace tu bebé, hacen que decidir qué cuestiones requieren de atención especializada pueda ser algo complicado. Sin embargo, si tu bebé tiene ente 4 y 6 meses, es importante que lo lleves con el pediatra si observas que:
Salud:
- Llora mucho y tus técnicas habituales no ayudan a consolarlo.
- Come muy poco o se niega a comer.
- No duerme bien.
- Tiene fiebre mayor a 38 grados.
- Presenta vómito, diarrea o estreñimiento.
- No responde a los sonidos o pareciera que no los escucha.
- Es apático con las personas y los objetos que están a su alrededor.
- Casi no se mueve o no extiende sus extremidades.
- No se gira cuando está acostado.
- No se sienta, ni muestra indicios de querer lograrlo.
- No sonríe.
- No mira a las personas a los ojos o no fija su mirada en los objetos que le rodean.
Recuerda que no debes comparar nunca el desarrollo de tu bebé con el de otros niños, ya que cada uno tiene un ritmo propio para ir adquiriendo habilidades. Sin embargo, si sospechas que cualquier cosa no está del todo bien, ya sea en cuestiones de salud o de desarrollo, acude de inmediato a tu pediatra para que pueda orientarte.