
Si tienes dudas sobre la manera en que estás criando a tu hijo y consideras que algunas veces puedes llegar a ser sobreprotectora, ¡no te preocupes!
A continuación te damos algunos tips para evitar la sobreprotección:
- Enséñale a tu hijo lo que debe hacer ante una situación de peligro. Esto en lugar de impedir que pruebe actividades y situaciones nuevas a causa de tu miedo a que le pase algo malo.
- Déjalo que pase tiempo con otras personas cercanas. Si su abuela lo invita a dormir a su casa, ¡déjalo ir!, aunque no estés del todo de acuerdo con la forma de ser de ella.
- Promueve que haga lo que se propone. Si quiere brincar los escalones, deja que lo haga aunque tengas miedo de que se caiga. Si le gusta el agua, llévalo a clases de natación aunque te dé miedo que se ahogue. Lo importante es que estés consciente de lo peligros reales y los que son provocados por tus miedos. Si la actividad no representa un peligro real, déjalo que explore el mundo.
- No impidas que aprenda a hacer o a resolver por su cuenta las cosas que desconoce. Si tiene miedo de hacer algo, ten en cuenta que el miedo puede deberse tan solo a que no sabe cómo se hacen las cosas. Apóyalo y guíalo en el proceso, pero no lo limites.
- No intentes estar todo el tiempo sobre tu hijo. Sí vigílalo, pero no te adueñes de su espacio.
- Deja que sea él quien te pida ayuda cuando la necesite. Además, evalúa si de verdad debes dársela o si es algo que puede resolver por si mismo, aunque le resulte frustrante o molesto.
- Confía en tu hijo. Él es capaz de adaptarse a más situaciones de las que tú crees, así como de aprender por si solo mucho más de lo que tú consideras que puede.
- Promueve que haga cosas por si solo. Por ejemplo: invítalo a que coma solo, se vista solo, explore un lugar sin que tengas que acompañarlo, conozca diferentes formas de hacer las cosas, se quede a dormir en casa de tíos o abuelos; en fin, a que pruebe.
Recuerda que todo esto no significa que lo dejes hacer lo que quiera o que lo dejes sin supervisión. Significa que lo dejes conocer el mundo bajo tu cuidado, ¡no bajo tu control! En este artículo podrás encontrar cómo balancear disciplina y diversión.
Si consideras que no puedes evitar la sobreprotección, te recomendamos que pidas ayuda con algún experto.